Hace ahora exactamente un año que me quedé sin trabajo. Me pasó como a la mayoría de la gente en este país, bajo la frase “estamos en crisis, esto es lo que hay, lo tomas o lo dejas” dejé atrás más de 8 años de lucha constante en mi empresa y casi 17 en el mundo laboral.
No voy a entrar en materia sobre este asunto, lo que sí sé es que el sentimiento de culpabilidad me estuvo rondando durante más de 6 meses, intentando comprender por qué me había pasado esto a mí. Por fin, pude darme cuenta que la culpa no era mía, ni de mi empresa, ni de la sociedad, ni de nadie, pues me di cuenta de que esta situación sólo ha sido un instrumento para dar paso a la situación en la que me encuentro ahora.
365 días dan mucho para pensar, y me ronda una idea en la cabeza. La crisis que estamos viviendo no es sólo una crisis financiera, es una crisis de valores. Nos han enseñado a valorar las cosas y el dinero por encima de todo, anteponiéndolo por encima de nuestra familia, nuestros amigos e incluso de nuestra capacidad para poder actuar en la medida de nuestros deseos e inquietudes y hacer en definitiva lo que nos gusta y nos apetece.
Ante la crisis me he vuelto una persona más fuerte, más segura de mi misma, con capacidad para gestionar mi tiempo para lo que me importa por encima de todo, para estar con mi gente, para sacar adelante los proyectos que siempre quise y nunca tuve tiempo, y sobre todo para no achantarme ante ella, sino darle la cara de frente. He aprendido a minimizar mis problemas y a maximizar mis ilusiones.
En fin, he dejado de tomar mis pastillas para dormir y ahora, todos los días, me tomo una buena dosis de “KELEDEN”

2 comentarios:
Esa es la actitud amiga Cristina. Yo "sólo" estuve en el paro 9 meses pero tiempo más que suficiente para pasar por todos los estadíos que describes. A lo anterior, añado la reflexión que cuando estaba tocado pero no hundido se pudo discriminar con quien puede contar uno y con quien no.
Enhorabuena por este espacio personal que compartes con nosotros.
Salam Aleikum. Taneyna.
Esa reflexión necesita un capítulo para ella sóla. Aleikum Salam.
Publicar un comentario